La “lenta burocracia” frena la competitividad de las empresas en España, así lo pone de manifiesto el informe previo a la reforma de la legislación europea sobre empresas presentado por los comisarios europeos de Industria, Antonio Tajani; de Mercado Interior y Servicios Financieros, Michel Barnier, y de Trabajo, Lázló Andor.

Esta reforma tiene como objetivo aumentar la transparencia y evitar los trámites innecesarios a los que tienen que hacer frente las pymes en toda la Unión Europea.

En el caso de España, el informe habla de que existe una pesada regulación a nivel de las tres administraciones: nacional, regional y local, que ralentiza el buen funcionamiento de las pymes y frena la creación de nuevas empresas. En muchas ocasiones, recuerda el informe, las entidades se ven obligadas a solicitar los mismos permisos a varias administraciones.

El informe sitúa a la industria española en la tabla media de la UE de acuerdo con su desarrollo y productividad. Por delante de España están Alemania, Dinamarca, Finlandia, Suecia, Austria, Irlanda, Holanda, Reino Unido, Bélgica y Francia. Y a la cola: Bulgaria, Rumanía, República Checa, Polonia, Hungría, Eslovaquia, Letonia, y Lituania.

Para subir puestos, Bruselas considera que España debe mejorar su “lenta burocracia, el bajo nivel de internacionalización de las empresas y la falta de competitividad en algunos sectores “.

Solucionado esas lagunas , la Comisión advierte de que España podría entrar en el grupo de los países con un rendimiento fuerte, en tanto que sus empresas usan tecnologías avanzadas y cuentan en sus plantillas con trabajadores altamente cualificados .

El objetivo de la reforma que prevé la Comisión es dar un impulso a las pymes , mejorando las dificultades a las que actualmente se encuentran. Y es que la Comisión quiere que la aportación de este segmento empresarial pase de aportar el 16 por ciento del PIB en la actualidad, al 20 en 2020.

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