La generación

Las baterías de plomo ácido fuera de uso se generan básicamente por dos vías:

  1. Cuando se sustituye la batería porque ha llegado al final de su vida útil, o
  2. Cuando el vehículo en el que está montada llega al final de su vida útil.

En el primer caso, la batería se genera en el punto en donde se ha realizado su sustitución y, en el segundo, lo hará en un Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos (CAT).

En ambos, la batería sustituida será almacenada en depósitos habilitados a tal efecto.

Entrega a Gestores de Residuos Autorizados

Cuando llegan al final de su vida útil, las baterías de plomo-ácido tienen la consideración de un residuo. En concreto, según la Orden MAN/304/2002, a las baterías de nuestros vehículos se les asigna el código “16 06 01* Baterías de Plomo”, considerándose además peligrosas por su composición.

Como con los demás residuos, la recogida y gestión debe ser realizada por un gestor autorizado por la Comunidad Autónoma. Estos gestores se encargan de la recogida en los puntos de generación, su transporte hasta instalaciones intermedias (donde se almacenan temporalmente) y envío final a plantas de tratamiento, en donde se les da el mejor tratamiento posible cumpliendo los requerimientos legales exigidos.

Para su transporte se emplean contenedores de plástico homologados, que evitan los derrames del electrolito (una mezcla de agua con ácido sulfúrico disuelto).

El Tratamiento

Una vez los residuos de batería llegan a las instalaciones de tratamiento, a través de gestores registrados y en contenedores homologados, comienza el siguiente paso en la cadena del reciclado: el tratamiento.

El proceso consiste en:

  • Una trituración mecánica, y
  • Una separación y clasificación de los materiales que componen los residuos de batería mediante diversas tecnologías.

Los materiales obtenidos se someten a otro proceso de tratamiento que puede estar ubicado en la misma planta o en otras.

En concreto, el plomo y los compuestos de plomo se introducen en un horno para su fundición y posterior confección de aleaciones. Normalmente esta materia prima reciclada se utiliza para fabricar nuevas baterías de plomo ácido.

Gracias a este proceso las plantas de recuperación reciclan cerca del 98% de su contenido en plomo. De este modo, y a diferencia de otros muchos residuos, se trata casi de un ciclo cerrado ya que la mayor parte del producto reciclado vuelve a emplearse en la misma aplicación (baterías plomo-ácido)

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